Resumen Entrevista Eva Reich 22-11-1983

La entrevista con Eva Reich se realizó en Caracas el 22 de noviembre de 1983, esta fue realizada por Freddy Tellez.

F.T.: ¿A 26 años de la muerte de Reich qué considera Usted actual o inactual en la obra de su padre?

E.R.: Es una buena pregunta. Yo creo que el trabajo más importante de Reich no ha sido escuchado por la humanidad. Me refiero a sus investigaciones sobre el orgón, sus ecuaciones, el motor de orgón, sus planteamientos acerca de la necesidad del cambio de la humanidad, etc., que están basadas sobre la energía libre del espacio, en lugar de la energía mortal, nuclear, etc. Creo que sus últimos trabajos son los más importantes. Esa es mi opinión. Creo que toda esa parte de su obra es aún válida; en realidad toda, cada una de sus partes. Es posible que haya cosas erróneas aquí o allá, pero no encuentro muchas cosas para discrepar. Sólo una: su énfasis de lo negativo. El abrió una puerta hacia un nuevo territorio, pero encontró obstáculos, persecuciones y tuvo que trabajar con todas esas cosas negativas. En no pudo ver los nuevos desarrollos, sin que tuviera que luchar; vio el comienzo de las cosas, pero no sus posibilidades. Un ejemplo de ello lo constituyen los trabajos actuales respecto del nacimiento natural y el parto sin violencia. Sin que esos trabajos modernos sean puestos en relación con su propio nombre, la idea se ha apoderado del mundo, es decir, de que se trata de un proceso natural, de que el parto puede ser placentero y de que lo más importante es el contacto, orgánicamente placentero, para esos dos sistemas energéticos que son madre y bebé. Esa es su idea, y eso es lo que ha ocurrido. Creo que debemos alegrarnos de que ya no existan esos obstáculos. Cuando estuve en Ecuador, en invierno, me preguntaba por qué se ha comenzado a luchar contra el moralismo, la monogamia coercitiva, el patriarcalismo y toda la represión sexual que reina en América latina. ¿Por qué? Pues porque cuando todo ello exista nada puede moverse. ¿Entiende? Creo que fue completamente correcto que Reich comenzara en 1920 a luchar contra todo eso en un país católico, en Austria; que comenzara allí todo ese trabajo.

Yo creo también que Reich pudo haberse equivocado en su opinión de que los OVNI eran hostiles. No tengo evidencia de ello; discrepo de él. Es cierto que aquí o allá se han encontrado vacas muertas, hendiduras, etc. Pero no creo que los OVNI sean destructores o que estén usando un poder negativo. También, pienso que probablemente se equivocó en su esperanza de que el gobierno norteamericano estaba de su lado. Tal vez hubo ciertos indicios de ello, pero creo que en eso se equivocó. Quizás era correcto esperar ese apoyo. Pero no pensó que se le pudiera perseguir en los Estados Unidos. El creía realmente en el principio de la libertad, en la Constitución. Reich no se equivocó en lo esencial, pero se equivocó en la apreciación del tiempo (timing). En U.S.A. se ha ido por un camino distinto, hacia la muerte, hasta que lo dejaron morir.

Le critico igualmente que se haya dedicado más a construir la organización, la estructura material, los edificios y laboratorios de la Fundación Wilhelm Reich en Rangeley, que a profundizar lo que había descubierto. El no elaboró lo suficiente las leyes físicas del orgón. Murió dejando todo ello inconcluso. Me dijo que quería hacerlo en el futuro, pero murió y no lo acabó.

F.T.: Pero el comenzó, en sus últimos años, a elaborar una formulación matemática de sus teorías.

E.R.: Sí, es un material abundante. Yo estaba muy ocupada en salvar la Fundación, el lugar, pude leerlo cuando lo tuve en mis manos. Y esa ha sido una de mis luchas con Mary Higgins. Lo que ha ocurrido es que nunca más tuve acceso a ese material.

F.T.: ¿Hay manuscritos de él que se perdieron en la cárcel?

E.R.: Quizás sí, quizás no. Traté fuertemente de conseguirlos, pero no pude; yo era la responsable legal. Tal vez existen, tal vez no. No sé. Pero creo que no fue lo suficientemente consciente acerca de la diferencia entre el pensamiento tradicional de los físicos y astrónomos y su propio pensamiento. Yo he trabajado intensamente tratando de averiguar por qué no lo pueden aceptar. Veo una gran diferencia entre ambos modos de pensamiento; una discrepancia fundamental que necesita ser clarificada, antes de que ellos acepten las evidencias de la orgonomía.

F.T.: ¿Cuál es la causa del rechazo de Reich por parte de los científicos? ¿Sobre qué se basa? ¿Sobre el problema de la sexualidad?

E.R.: No, no tiene nada que ver con la sexualidad. Es la idea reichiana de que hay otra energía en el universo que se sitúa más allá del espectro-magnético. Eso no existe en la concepción de los físicos. Y de que ella posee leyes distintas, opuestas a la física. Yo le puedo dar ejemplos; actualmente me debato con ello. Si usted me preguntara qué voy a hacer con mi vida de aquí en adelante, le diría que me gustaría trabajar más ese aspecto.

F.T.: Se ha dicho que Reich era algo enérgico, duro, cuando trabajaba en terapia, con pacientes. ¿Cree usted que es cierto?

E.R.: No sé. Yo lo vi trabajando con madres, niños y bebés y debo decir que fue muy bello. Esa parte de su trabajo que presencié y de la cual aprendí, era muy suave.

F.T.: Peter Reich cuenta que, siendo niño, su padre trabaja con él terapéuticamente, le hacía masajes, etc. ¿Con usted hizo lo mismo?

E.R.: Yo tuve una sola sesión con él; fue muy importante para mí, no recuerdo por qué, pero me liberó de un dolor terrible aquí (se levanta para indicar la base de la columna vertebral). Había acabado de tener una pesadilla en donde me clavaban una daga allí, y me había despertado gritando; quizás eso me pasó en otra vida. Me había sometido a una operación en esa época, en mi hospital. Puede haber llegado a ser parapléjica, e incluso morir, pues hubo 11 muertos en el hospital, porque había detergente en la anestesia. Quizás el sueño fue premonitorio. Cuando tuve la sesión con él, ese miedo de muerte apareció y él resolvió el problema.

S.B.: El usaba masajes frecuentemente?

E.R.: No sé. Yo escuché a veces gente que expresaba sus emociones con gritos. Pero, yo no tuve entrenamiento con él en orgonterapia. Yo era una estudiante en medicina, una joven médico, internista y me unía a él en el momento en que había abandonado su período como terapeuta en New York y había iniciado su nueva vida haciendo física orgonómica en Rangeley. Mi interés se deriva de los años 50 en adelante y en esa época aprendí de él bioenergía suave y sus teorías biofísicas. Yo no sé entonces si él era violento en terapia. Lo dudo.

S.B.: Yo conozco mucha gente que trabaja en bioenergética, no sólo en orgonterapia, y que lo hace de manera muy suave. De modo que, según la necesidad, ambos tipos de intervención están involucrados.

E.R.: Alguien me contó que, cuando algo lo afectaba, en la sesión él lloraba también. Se burlaba de los “pellizcadores de músculos”, cuando alguien definía su trabajo como siendo eso.

F.T.: Se dice igualmente que la bioenergía desarrollada por Lowen es mucho más violenta que la vegetoterapia reichiana. ¿Es verdad?

E.R.: Sufrí un choque terrible cuando presencié el trabajo de Lowen a través de una persona que lo hacía, Robert Palmer, en New York, uno de sus discípulos; yo fui donde estaba él para una sesión. Había escuchado de gente que había sido casi asesinada, con moretones azules y negros. Yo tuve una de esas sesiones; fue un choque tan duro que me distancié de las terapias violentas. El presionó mis nervios y mi cuello hasta un punto que casi me ahogo. Fue terrible; me di cuenta de que eso no tiene nada que ver con terapia. Eso es lo malo de tomar algo bueno y distorsionarlo. ¿Usted presiona los nervios para producir dolor? (Se dirige a Simón Buvat).

S.B.: Las presiones que se hacen en el cuerpo no tiene el objetivo de producir dolor; son para facilitar la descarga y liberación.

E.R.: El problema no es la liberación, ni el romper la coraza. Es un error intentar romper la coraza. La coraza tiene que derretirse por sí misma, como una vela. La gente desarrolla una coraza como un mecanismo para sobrevivir, la necesita para llevar su vida. Yo no creo que haya que romperla.

S.B.: Naturalmente, no se trata de romper; se puede presionar fuertemente sólo con el permiso del paciente; lo que es correcto.

E.R.: (se dirige a S.B.): No puedo juzgar eso, porque no fui entrenada por él. Fui su aprendiz en el laboratorio, con el rompe-nubes, es decir, en su último período.

F.T.: ¿Cuál ha sido la parte de la obra de Reich que ha sido más desarrollada por sus discípulos? ¿Hay cosas que han sido abandonadas por ellos? ¿Cuál es la situación?

E.R.: Puedo hablar difícilmente de ello pues yo estoy muy sola en mi trabajo y no estoy asociada con los orgonomistas americanos.

F.T.: Tengo entendido que el estado orgonómico de la atmósfera, hoy, no es el mismo que durante la época de Reich.

E.R.: Es cierto hay varios factores que influyen. En primer lugar, la energía alrededor de la Tierra se encuentra muy contaminada; ya no es tan fresca como en esa época. Vistas a distancia, las montañas ya no se ven azules, sino púrpura o verdes. Hay una capa de smog sobre la tierra. En los edificios existe ahora mucha lyz fluorescente, muchas cámaras de televisión, aire acondicionado, ya no hay orgón fresco. Hay que tener, más que nunca, contacto con el aire libre, abrir las ventanas. El doctor Graves lo ha probado; de ahí que el acumulador dé resultados negativos en los hospitales, en las ciudades. Por eso yo vivo en el campo desde hace 30-35 años; yo no quiero vivir en las ciudades; los resultados son negativos, ahora se obtienen temperaturas negativas en el acumulador, en vez de positivas.

F.T.: ¿Pero el acumulador puede acumular energía negativa, DOR?

E.R.: Sí, ese es el problema. Yo le enseño a la gente que el acumulador recoge únicamente la energía del ambiente. Si ésta es mala, hay que cambiar de modo de vida, no hay que tener rayos católicos, betamax, luz fluorescente, etc. Hay que tener contacto con el aire fresco. Por eso en los hospitales el acumulador no funciona, allí la energía es muy mala.

F.T.: De acuerdo. ¿Pero puede ser peligroso si se utiliza el acumulador en un ambiente energético dañino?

E.R.: No, su uso local es benéfico; para las heridas, etc. Reich aconsejaba a las mujeres embarazadas utilizarlo diariamente, media hora por lo menos. Yo no lo recomiendo, excepto, quizás, si se está muy fatigada, y prevengo sobre las reacciones negativas: náuseas, enfriamiento. En esos casos hay que tomar un baño, una ducha. Las personas que reciben radiaciones, Röntgen, o energía nuclear en medicina, no pueden utilizar el acumulador, se produciría una contra-acción, en dos minutos se sentiría muy mal por el efecto Oranur.

F.T.: ¿No existen textos de Reich donde haya intentado, después del experimento Oranur, extraer las conclusiones de esa confrontación violenta entre energía nuclear y orgón?

E.R.: Sí, hay una parte de su obra que no ha sido publicada. Pero yo he sacado una conclusión. Comprobé que el radio que se utilizó para el experimento se encontraba incapacitado para descargar un electroscopio. Con ayuda de un hilo, colocamos el radio sobre la capa metálica superior del electroscopio cargado. El electroscopio estaba cubierto de una capa no metálica, como un acumulador, ya que es la única manera de cargarlo con una energía proveniente del metal. El electroscopio había sido cargado, creo, con una barra de caucho frotada unas cuantas veces sobre el cabello, que después se deposita encima del aparato. Al poner el radio tratado con la energía orgón sobre el electroscopio, no se produjo su descarga. En ese momento la física de hoy se derrumbó ante mis ojos, pues me di cuenta de que continuaba cargado a pesar de que debía descargarse, según la física.

F.T.: Había algo ahí, entonces, algo ocurría.

E.R.: Sí, quiere decir que el radio había cambiado de calidad. Mucho tiempo después nosotros pudimos tocar el radio sin temor alguno, pues ya había cambiado. Fue sólo años más tarde que pude sacar una conclusión. Creo que el experimento Oranur demostraba que existía una adición de la energía vital al núcleo pesado del radio, que impedía la desintegración debida a la insuficiente atracción gravitacional de las partículas. Después de la irradiación con el orgón, el núcleo del radio estaba muy fuerte, obstaculizando su desintegración; de ahí que él no se descargara.

F.T.: Eso significa que, contrariamente a la hipótesis inicial de Reich, el orgón no neutralizaba la energía nuclear?

E.R.: Sí, porque si el núcleo del radio se desintegra la radiación nuclear deviene secundaria. Pero ese cambio del radio no es una prueba, pues no se han hecho estudios químicos y otros. La cuestión es que yo pensaba que después del experimento se podría trabajar sin problemas con el radio; yo misma lo había manipulado; pero no se había descargado porque el núcleo se encontraba en un estado de energía vital suficiente como para mantener la gravitación. Ese es el resultado del experimento. Es preciso entender que hay un antagonismo entre la energía nuclear, los rayos gamma, todas las radiaciones electromagnéticas, y la energía primaria del orgón en el Universo. Los físicos, hoy, se declaran indiferentes ante la existencia creciente de micro-ondas, radares, etc. Para ellos, ciertos problemas orgánicos, patógenos, no tiene relación con el estado creciente de esas energías. Al respecto, le recomiendo dos libros muy buenos de John Ott, Health and light y otro anterior del mismo autor que se llama My Ivory Cellar, que resume sus experiencias con las plantas; allí muestran su reacción peculiar a las micro-ondas. Este autor descubrió el efecto perjudicial de la radiación sobre el cuerpo, sobre el sistema vivo. Los físicos, por el contrario, no descubren ninguna reacción; no establecen ninguna relación entre ambos fenómenos. Sin embargo, el sistema vivo muestra disturbios de crecimiento y otros. Si se coloca un cultivo de granos, de frijoles, sobre el televisor, las raíces tendrán disturbios y la planta perderá su sentido de gravedad. Si se colocan ratones de laboratorio, en una caja, ante el televisor, sin ninguna protección ante los rayos gamma, ellos devienen agresivos, se atacan. Por el contrario, cuando están protegidos por una placa de plomo, no muestran indicios de perturbación. Es verdad ¿ah? Estos libros indicaban hasta perturbaciones en el cerebro y una sensibilidad del embrión ante los ultrasonidos. Por lo demás, no se ha explicado por qué el embrión es sensible a la energía nuclear; es algo que no se entiende. Para la orgonomía, por el contrario, esto se debe a que dichos sistemas poseen mucha energía vital libre y algo de masa. Esos sistemas son muy sensibles al experimento Oranur, mucho más que los adultos, que ven reducida su energía vital. La proporción entre energía libre y masa es diferente en los adultos y en el feto. He ahí las cosas que la física no considera importantes. La humanidad corre el riesgo de morir cancerosa en 100 años, si no se cambia el modo de vida. Las estadísticas lo muestran las tasas de crecimiento están subiendo constantemente. Todos nosotros estamos sufriendo un experimento Oranur ante la televisión, las micro-ondas, los radares, etc.; que afectan a nuestro sistema energético. Pero si eso no se comprendía es porque no existía medidas; ahora, después de esos experimentos, todo ello se hace más evidente. Hay que tener instrumentos nuevos para esos trabajos, pues la energía vital no es registrada por los instrumentos electrónicos. Nosotros estamos rodeados, encerrados por las radiaciones electro-magnéticas; hoy, eso ha alcanzado niveles increíbles. Cuando joven, antes del experimento Oranur, yo notaba todo el esplendor radiante de la primavera, hoy ya no es lo mismo; yo todo ha cambiado. Con mi padre observábamos mucho la atmósfera circundante con el orgonoscopio, los espacios oscuros durante la noche por ejemplo, para constatar el movimiento de la energía y sus fenómenos luminosos. Y era totalmente distinto; se veía azul o gris. Actualmente se ve sólo rojo o violeta y los movimientos son como los del rayo (lighting).

F.T.: Pero usted habla de los Estados Unidos. ¿No cree que en América latina es algo distinto?

E.R.: Sólo en las comunidades primitivas, pues ellos no poseen todos esos aparatos y están en contacto con un ecosistema lleno de vida aún. Yo creo que si se continúa imitando el modo de vida americano, el cáncer afectará a todos. Hoy hay dos peligros serios. Por un lado la energía nuclear, y por otro, esa ausencia de energía vital fresca. Por eso estoy y de acuerdo con los naturalistas: necesitamos agua no contaminada, aire fresco, alimentos naturales no cocidos, verdes.

F.T.: Usted dijo un día que si se colocaban rompe-nubes en puntos estratégicos del planeta, Australia, por ejemplo, se podría detener un poco toda esa devastación ecológica.

E.R.: Sí, tenía la idea de formar una cadena de rompe-nubes para empujar la energía del oeste hacia el este de manera organizada. Se podrían escoger 100 islas con una serie de montañas en el centro, y que son demasiado húmedas, con el fin de hacer un equilibrio con los rompe-nubes. Hay muchas islas así: Madagascar, el sur de Nueva Zelanda, etc. Así, podría hacerse una demostración; mostrar que el rompe-nubes puede cambiar ese micro-clima. Tenía muchas ideas, pero ahora lo que espero es que los científicos de este modo decidan hacer algo contra la devastación mortal; la vida va a morir. Hay que cambiar. Hace unos días leí una entrevista en francés del científico Teller donde repite lo de siempre: más energía nuclear, más guerras; él está por la muerte. Y justo al lado de su entrevista había un artículo sobre la sequía y los muertos en Africa. Era increíble la diferencia entre ambos textos. Los científicos de hoy deben cambiar su piel humana.

F.T.: No, eso será siempre así, ellos continuarán así.

E.R.: Aprender la ciencia hoy implica ridiculizar las emociones. Desde hace 10 años he tenido una formación en ciencias, y he visto cómo se forman los jóvenes ingenieros con métodos para pensar sin sentir; son como autómatas; viven sólo en la cabeza. Es increíble. Hay que cambiar, hay que permitirles de que permanezcan seres humanos. Es cierto que hoy existe un movimiento alternativo, ecologista, pero es una minoría; son los otros quienes tienen el poder. Y son billones y billones de dólares que hay detrás. Basta ver las cifras para el armamento. El 54% de lo que pagamos en impuestos va a la guerra. Es increíble. Reich no es sino un sólo ejemplo de cómo se persigue la vida. Actualmente hay una investigación en curso, al respecto, del Congreso de los Estados Unidos. Yo quiero ver, antes de morir, a qué conclusiones llegarán. En mi país, la gente que investiga la vida es perseguida.

F.T.: Ya que usted habla de eso quisiera hacerle una pregunta, aunque sea un asunto muy delicado. Ilse Ollenfort afirma una cierta paranoia de Reich y Luigi di Marchi considera que esta se manifestaba a nivel social, sin interferir para nada en sus investigaciones científicas. ¿Qué piensa usted de eso?

E.R.: No, yo no creo en absoluto. Usted no es paranoico si, afirmando que lo persiguen, termina sus días en una cárcel. Es verdad que él fue perseguido; eso no era una invención suya; fue la verdad de su vida. Sólo que él proyectó esa persecución a las personas con las que convivía; era su manera de reaccionar.

F.T.: Sí, pero hay gente que utiliza algunos de sus trabajos para hablar de su locura. Hay que hablar de eso. Por ejemplo sus tesis acerca de los OVNI, donde dice que probablemente él era un hijo de un extraterrestre.

E.R.: Sí, pero era para impresionar. Hay que tener el derecho de pensar cosas así, de tener pensamientos así. Esa era la idea.

F.T.: Ah, eso es importante.

E.R.: No decía que él fuera un extraterrestre. Como los griegos, que pensaban que los dioses tenían relaciones sexuales con las mujeres terrenas, él consideraba la posibilidad del contacto entre seres extraterrestres y el mundo humano, que existen interrelaciones sexuales y quizás niños. ¡No! El estaba totalmente lúcido. El era sólo celoso y tenía defecto de carácter. Pero no estaba loco. De eso estoy totalmente segura. Solamente en la prisión cambió totalmente.

F.T.: ¿Usted lo vio en esa época?

E.R.: Sí, dos veces, en la cárcel. Estaba deprimido, contraído, sin energía. Ah, terrible,…

F.T.: Se sentía sólo.

E.R.: Sí, era un hombre totalmente diferente. Bebía y su alimentación no era buena; comía mucha mostaza, que es mala para el cuerpo. No vivía de una manera natural. Pero insistió que él no estaba loco. Se le persiguió y la gente se ocultaba; era muy difícil saber quién se encontraba detrás del ataque.

Puedes leer la entrevista entera aqui: 

http://www.esternet.org/evareich_entrevista_tellez.htm

2 comentarios

  1. Lo leo y escribo, desde ya, seré parte de este Blog.
    para homenajear al gran humanista que fué W Reich

  2. donde se puede conseguir audios en español o subtituladfos? gracias!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: